27 de mayo de 2024
El tratamiento de aguas residuales para las industrias es un proceso fundamental y obligatorio para cuidar el medio ambiente y aprovechar la mayor cantidad de agua posible. Uno de los equipos más utilizados para cumplir con este propósito es el biorreactor.
Los biorreactores funcionan como recipientes o sistemas con condiciones ambientales controladas para cultivar distintos tipos de microorganismos para el tratamiento de los efluentes de agua.
Algunas de las condiciones especiales que controlan son la oxigenación, presión, temperatura, pH, agitación, etc. Es importante destacar que un biorreactor debe ser capaz de resistir la presión de esterilización, así como la corrosión.
En resumen, los biorreactores están compuestos de tres partes principales:
Para garantizar las condiciones que los microorganismos necesitan para proliferar, es necesario que los biorreactores cuenten con un baño termostático para el control de temperatura y la agitación, así como un compresor de aire y un fluxómetro para controlar la oxigenación.
Los biorreactores tienen un sinfín de aplicaciones en las industrias, desde el sector salud, el energético, alimentación, agricultura, entre otros. Por ejemplo, en el sector energético, los biorreactores se suelen aprovechar para producir biogás, etanol, biomasa, biodiesel, etc.
Nos enfocaremos en el biorreactor de membranas (MBR, por sus siglas en inglés), que es el recomendado para tratar aguas residuales de origen industrial.
Los biorreactores de membranas funcionan a partir de la combinación de dos procesos que se aplican para el tratamiento de aguas. Primero, la degradación biológica a partir de los microorganismos; y luego, la separación física por medio de una membrana.
En otras palabras, una vez que se lleva a cabo la degradación biológica, tanto los sólidos en suspensión como los microorganismos que ya hicieron su trabajo son separados del agua tratada mediante la filtración con una membrana.
Todo el resto de la biomasa se queda dentro del sistema para tener un control adecuado y exacto del tiempo que los microorganismos están en el reactor. Según estudios realizados sobre este proceso, se ha demostrado una reducción de los contaminantes aproximada al 98 %.
En términos generales, el reactor biológico de membranas es una evolución del proceso de lodos activos. Todo comienza con un pretratamiento, luego pasa al reactor biológico. Posteriormente, se lleva a cabo la separación de los sólidos con los líquidos y se procede a una recirculación de los lodos y el acondicionamiento del efluente.
En Aqua Systems somos expertos en diseñar, fabricar y ejecutar proyectos de tratamiento de aguas residuales para industrias como la alimenticia, manufacturera, automotriz, etc.
Somos reconocidos por liderar proyectos a partir de ósmosis inversa y ultrafiltración. Si necesitas más información o cotizar algún proyecto, solo tienes que enviarnos un mensaje y nos contactaremos contigo lo más pronto posible.