27 de mayo de 2024
Cada vez más empresas se comprometen a tratar las aguas residuales que producen. Sin embargo, deben estar conscientes de que para lograrlo deben conocer los contaminantes y las características de las aguas mediante un muestreo de aguas residuales.
El muestreo de aguas residuales consiste en la extracción de una muestra representativa de agua, cada cierto tiempo y en ciertas condiciones, para analizarla y determinar las características que posee.
Aunque puede parecer que es tan sencillo como tomar un frasco, captar una muestra de agua y llevarla al laboratorio, la realidad es mucho más complicada y minuciosa.
Antes de tomar la muestra, hay que determinar en qué momento se tomará la muestra de agua y cada cuánto tiempo. Después, se debe definir el lugar en donde se realizará el muestreo y el tipo de muestra.
Por ejemplo, en el caso de las industrias, actualmente existen máquinas o sistemas que hacen el muestreo de manera automática a partir de una programación.
Este muestreo es esencial tanto para determinar el tratamiento específico según la industria como en las aguas residuales de contextos domésticos para identificar riesgos sanitarios.
Imaginemos que una industria química decide tratar sus aguas residuales para reutilizarlas dentro de las plantas de producción o para descargar el agua al drenaje.
Si no tiene ni idea de cuáles son las condiciones de las aguas residuales ni se preocupa por ello, es probable que elija un tratamiento sin analizar el agua, lo ponga en marcha y listo.
Como no se tomaron en cuenta las características del agua residual, es probable que los tratamientos no sean tan efectivos como deberían y el agua resultante tenga contaminantes peligrosos que afectan a los sistemas y que pueden representar un peligro grave para el ser humano y los ecosistemas.
En este caso específico, las muestras se toman para conocer el funcionamiento y la eficacia de una planta de tratamiento de aguas residuales. En general, hay cuatro factores muy importantes para la toma de muestras:
Para realizar los muestreos de aguas residuales, existen distintas técnicas que se aplican de acuerdo con el objetivo planteado desde un inicio.
La primera forma es una muestra simple, que se toma con un recipiente de agua directamente de la tubería o de una caída. Esto se aplica cuando no hay tiempo de sacar una muestra compuesta o cuando se detecta una descarga no usual y extraña de golpe.
Una muestra compuesta, por su parte, es un conjunto de muestras simples que se toman durante un cierto periodo de tiempo. Esto sirve para conocer las condiciones promedio del agua y el promedio de variaciones de la contaminación en el agua.
Para una muestra cualificada se necesitan 5 muestras simples mezcladas que se toman por lo menos en 8 minutos. Con este método podemos conocer el promedio de la contaminación del agua en un periodo de tiempo determinado. Este tipo de muestreo tiene la ventaja de que, si se comete un error en una muestra simple, no es un factor grave ya que hay un volumen grande y la mezcla de otras muestras simples.
Cuando se necesita un análisis microbiológico, la muestra tiene que tomarse en un recipiente estéril. Para este método se requiere de una muestra simple. Es importante cerrar el frasco de manera inmediata para evitar su contaminación.
Una vez que se toman las muestras, hay que prepararlas y realizar el análisis en un laboratorio. Solo así podremos conocer las características específicas y determinar con certeza qué tipo de tratamiento hay que aplicar o, en su caso, identificar cuál está siendo la falla en el proceso de producción.
En Aqua Systems generamos muestreos de aguas residuales simples y compuestos, así como certificados y no certificados, para las aplicaciones que se requieran, siguiendo las principales normas de aguas residuales y potables en México.
Si requieres más información sobre este servicio, envíanos un mensaje y en breve nos contactaremos para asesorarte en tu proyecto.